ATM  - ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR

Siente un dolor al morder, tiene dificultad para abrir o cerrar la boca, tiene dolor de cabeza o de oído, o siente como bloqueada la mandíbula. Todos estos son síntomas de un trastorno de la articulación temporomandibular, es decir tiene una serie de problemas que afectan las articulaciones y músculos de la masticación que conectan la mandíbula inferior al cráneo. Son conocidos como trastornos de la ATM, que se refiere al nombre de la articulación.

Cuando se padecen los síntomas las zonas afectadas son:

  • Disco cartilaginoso en la articulación
  • Músculos de la mandíbula, la cara y el cuello
  • Ligamentos, vasos sanguíneos y nervios cercanos
  • Dientes.

Estos trastornos pueden aparecer por muchas causas, pero normalmente no hay un solo motivo, sino una combinación de ellos. Puede ser por:

  • Una mala mordida.
  • Por una mala colocación del dispositivo de ortodoncia.
  • Por estrés. Esto puede generar bruxismo, es decir el rechinar los dientes de tal manera que uno se termina desgastando la dentina y el esmalte. Este fenómeno es habitual en niños y embarazadas y se trata del hábito involuntario de apretar las estructuras dentales sin propósitos funcionales. Cabe decir que muchas personas que han sufrido de bruxismo no han visto afectado su ATM, no es un factor único.
  • Por mala postura. Aquellos que trabajan sentados delante de un ordenador pueden acabar con el hábito de mantener la cabeza hacia delante durante horas, provocando la tensión en todos los músculos de la cara y el cuello.
  • Por mala alimentación y mal uso de la masticación.
  • Por falta de sueño o trastornos de sueño. Mucha gente aprieta la mandíbula mientras duerme provocando daños en las articulación temporomandibular.

Por todo eso, pueden aparecer los “puntos desencadenantes”, es decir que se contraen los músculos en la mandíbula, la cabeza y el cuello. Estos terminan generando los síntomas para el trastorno de ATM, remitiendo el dolor en otras áreas como en la cabeza o el oído.

Una vez diagnosticado el trastorno, el tratamiento puede ser más simple o más complejo. Cada caso necesita solucionarse a su manera. La forma más simple para mejorar la articulación temporomandibular es a través de ejercicios de estiramiento, masajes a los músculos alrededor de la mandíbula que le puede aplicar el especialista. Luego está la prevención, el no masticar chicle, vigilar los bostezos y no cantar. Un buen alivio para el dolor también está en aplicar toallas húmedas, frías o calientes en la cara.

Si los ejercicios de relajación o los medicamentos no hacen efecto, el médico siempre puede recomendar la opción de la férula o aparato para tratar el rechinamiento y apretamiento de los dientes. Aunque resulte muy beneficioso para el paciente hay que ir con cuidado con estos protectores, pues a la larga pueden terminar cambiando la mordida para siempre.